VIAJAR Y EMPRENDER

5 HISTORIAS DE PROYECTOS VIAJEROS EN EL CAMINO

 

Viajar e ir desarrollando un proyecto en el camino es el principio que nos mueve a muchos de nosotros. En algunos casos, utilizamos el viaje como un medio para hacer coexistir dos pasiones: la de viajar y la de emprender –en la mayoría de los casos desde la autogestión y el autofinanciamiento- animándonos a “sacar” de la estructura tradicional o formal estas propuestas que tanto nos gustan y nos apasionan.

Así surgen proyectos artísticos, culturales, educativos, que provocan un impacto social dentro de las comunidades que elegimos visitar y que nos permiten crear un vínculo real con los lugares que vamos conociendo.

Por eso es que queremos mostrarles el gran trabajo que hacen muchos viajeros y viajeras poniendo el cuerpo y el alma en sus proyectos.

Son cinco historias de proyectos viajeros en el camino que muy subjetivamente hemos elegido por el mero gusto e interés personal. Historias de viajes pero también historias de pasiones por lo que nos gusta hacer, sean nuestros hobbies o profesiones; y como ellas se combinan con una vida en movimiento.

Nuestros cinco preferidos son: Ana y Ángel de Acoge a un Científico, Julieta y Leandro de La Jugandera Mágica. Pablo y Nicole de Ruedas con Patas, Cristian de Proyecto La Combi Online y, por último, Sol y Martín de Milonga Rutera.

Si no los conoces, ¡acompañanos a descubrir estas cinco geniales propuestas!

 

              

 

 

#1. ANA Y ÁNGEL | ACOGE A UN CIENTÍFICO

El primer proyecto que queremos presentarles es el de Ana y Ángel de Acoge a un Científico, a quienes no tenemos el gusto de conocer personalmente pero cuando descubrimos su proyecto, ¡nos encanto!

Si bien salimos a la ruta por la misma fecha y de un rincón de la provincia de Buenos Aires muy cercano, no logramos encontrarnos en el camino. Pero en éste articulo es tiempo de contarles de este extraordinario proyecto sobre viajar y divulgar ciencia en el camino.

viajar y emprender

 

>> LOS INTEGRANTES

Ana Isabel Salvador Junco es española. Nació en León, creció en Asturias y vivió en diferentes lugares de España. Se formó como Física en la Universidad Autónoma de Madrid. Luego hizo un master de Física Teórica y un doctorado en Cosmología en el Instituto de Física Teórica en Madrid. Paralelamente, se dedicó a la docencia y a la divulgación.

Ángel Gabriel Rivas Fonfría se define como “un niño argentino dentro del cuerpo de un adulto español”. Esto tiene una explicación: nació en Buenos Aires y a los 11 años se fue a vivir a España. Estudió Física en la Universidad Autónoma de Madrid y luego trabajó como desarrollador de software.

Si, los chicos se conocieron en la Universidad. Ambos habían tenido la posibilidad de viajar y así surgen sus ganas por conocer más. De ésta forma nace Acoge a un Científico: combinando su pasión por viajar, divulgando ciencia en el camino.

 

>> EL PROYECTO

Acoge a un Científico tiene como principal objetivo la divulgación de ciencia y fomentar el pensamiento crítico y científico.

Ana y Ángel, a través de sus charlas, talleres y demás actividades, proponen contar y acercar los últimos descubrimientos científicos a la sociedad en todos los rincones del mundo.

Como se sabe, muchas carreras -quizá aún más en aquellas que vienen del palo de la ciencia- suelen conservarse en ámbitos academicistas y rara vez salen de los espacios que las contienen como las universidades. Esto, los chicos, lo detectaron enseguida y por esa razón es que creyeron importante que la investigación salga de los centros de estudio y llegue no sólo a las ciudades, sino también y de forma más accesible, a las zonas rurales.

Su intención era que la gente que iban visitando tenga una idea general acerca de la física: de que se ocupa y sobre que se está investigando en la actualidad. “Cambiar la imagen que la sociedad tiene de los científicos. Un científico no tiene por qué ser un señor mayor, con gafas, bata blanca y pelos de loco. Un par de chicos jóvenes con gustos normales y que recorren el mundo pueden ser científicos”, fueron las palabras de los propios viajeros.

viajar y emprender

Otro objetivo que cumple la divulgación es la de mostrar que cualquier persona que este interesada en algún área de la ciencia puede acceder a estudiar una carrera científica, sin por eso tener que ser el número uno de la clase. Como en toda carrera terciaria o universitaria, lo importante es la perseverancia, la constancia y el estudio. Transmitir esto es un mundo que muchas veces no promueve el valor en la educación ya es transformador en sí mismo.

Y por último, algo no menos importante es resaltar el papel de la mujer en la ciencia. Visibilizar el rol de la mujer en todos los aspectos es fundamental y es lo que cada una de nosotras intenta hacer en el ámbito que ocupa. En los espacios académicos, el machismo no es un excepción. La historia se construyó mostrando sólo a los hombres importantes y dejando a penas al margen a aquellas mujeres que hicieron grandes aportes en cada uno de sus ámbitos: político, científico, educativo, social o cultural.

Una perspectiva de género contada en primera persona ayuda a que los niños y niñas puedan comprender que ambos sexos tienen la misma capacidad para poder elegir y desarrollar una carrera científica, algo que muchas veces creemos que es obvio pero que no en todos los lugares lo entienden así.

viajar y emprender    viajar y emprender

 

Pero para desarrollar esta propuesta de divulgación, hay que tener claridad de la forma en la que se pueden acercar a las comunidades que visitan. Para esto, ocupan mucho de “economía colaborativa”, es decir: intercambian charlas y diferentes actividades científicas por alojamiento y algunas otras cosas que les ayuden a continuar viaje. Esto les permite viajar y convivir con gente de distintos lugares, conocer diferentes culturas y formas de vivir, además de aportar algo a los lugares por los que van transitando.

El intercambio que proponen no tiene un valor fijo o un costo estándar, lo que permite acercar el proyecto y que sea accesible a todos los lugares que estén interesados: hay espacios que no tienen dinero para ofrecer, pero si, como mencionábamos antes, alojamiento, comida o intercambiar con algo que a ellos les sea útil. Siempre hay que equilibrar entre lo que cada parte ofrece y puede entregar.

Se trata, también, de un ejemplo de autofinanciamiento, ya que, además, venden sus libros que han escrito sobre la historia del Universo y contenido desarrollado por ellos mismos.

“En nuestra charlas y actividades hablamos sobre física de lo muy pequeño y física de lo muy grande: desde partículas a los cúmulos de galaxias más grandes. Proponemos un viaje por el espacio y el tiempo en el que situar nuestro planeta en el Universo y conocer su historia. Además de dar charlas, también hacemos diferentes actividades como juegos sobre curiosidades científicas o talleres más avanzados con datos reales de grandes telescopios”, nos cuentan Ana y Ángel.

 

>> EL VIAJE

Las ganas de conocer más y nuevos lugares y poder dedicarle más tiempo al tradicional de las vacaciones fue uno de los motores que los impulsó a venirse a América del Sur. Pero la idea no era sólo viajar por el viaje en si mismo, sino que su intención era combinarlo con su otra pasión: la ciencia.

Así fue que llegaron a Argentina con sus mochilas. Era septiembre de 2017 y estaban en Saldungaray, una pequeña ciudad al sur de la provincia de Buenos Aires, donde vive parte de la familia materna de Ángel.

viajar y emprender 

Salieron de allí con una mochila y muchas ganas de viajar. Se movían en autos de conocidos, en autobús, en avión, tren y autostop. Hasta que, a los tres meses de comenzado su viaje, aparece Vera: su kombi Volkswagen del año 88, a la que equiparon como casa rodante.

Ahora si tenían su pequeño espacio: la kombi era su vehículo pero también su habitación, su cocina y una nueva integrante del proyecto, por eso le colocaron el nombre, de  Vera: en honor a la astrónoma estadounidense Vera Rubín que demostró la existencia de la materia oscura.

Durante seis meses viajaron por Argentina y se enamoraron de sus increíbles paisajes, se llenaron de dulce de leche, empanadas, asados y helado por kilos. Se fascinaron con las montañas del sur de Chile y sus infinitos glaciares. Conocieron la hospitalidad paraguaya. Atravesaron los verdes campos uruguayos llenos de vacas. Recorrieron el altiplano boliviano, donde aprendieron mucho sobre diferentes culturas, y descubrieron PerúAtravesaron Ecuador: la selva, los volcanes y la costa; hasta llegar a Colombia, donde se enamoraron de su gente.

Ahí, un punto de inflexión: el Tapón de Darién que les impide pasar de forma terrestre a Centroamérica. Por eso, Ana y Ángel tomaron un vuelo y la kombi se fue en el contenedor de un barco junto a otra compañera hacia Panamá. Recorrieron éste país y su canal, Costa Rica y sus parques naturales, Nicaragua y sus lagos y volcanes, Honduras y sus maravillosas islas y playas paradisíacas, El Salvador comiendo pupusas, y Guatemala, el corazón del mundo maya. Acá se encontraban a principio de este año cuando en España se empezaron a poner serias las cosas con el coronavirus.

Lo primero que hicieron fue ir a México, más precisamente a Bacalar, ya que les quedaban sólo 10 días de permiso en Guatemala. En México alquilaron un departamento con la intención de establecerse un tiempo hasta que toda la situación de la pandemia pasara y poder continuar viaje.

Pero, como cuentan los chicos, las cosas no siempre suceden como uno quiere y viendo que esto se extendía tuvieron que cambiar de planes.

       

“De un día para otro decidimos terminar el viaje, vender la kombi y volver a casa. Al fin y al cabo, este viaje nunca tuvo un destino, el propósito siempre fue disfrutar del camino divulgando ciencia, y lo hemos conseguido. Nosotros hemos aprendido mucho y hemos intentado dejar algo de nosotros en cada lugar que hemos visitado. Uno de los mayores aprendizajes es que, a pesar de lo que digan en la tele, la gente es buena.”

La última charla antes de que el mundo se parara fue bajo el arco de Santa Catalina en Antigua, el que consideraron el lugar más bonito donde han tenido la oportunidad de trabajar y el paisaje que más les gusto del viaje.

 

*

ACOGE A UN CIENTÍFICO recorrió más de 32.000 kilómetros en dos años y medio de viaje. Realizaron 300 actividades, en 185 instituciones a lo largo de 16 países, trabajando con casi 15 mil personas.

Hoy, si bien la situación mundial les impide estar viajando, el trabajo de divulgación continúa en marcha. Ana tiene su Canal de YouTube que les super recomendamos visitar, como su cuenta de IG: @anideanisotropia.

De vuelta en España, están acompañados de la familia y los amigos que tanto extrañaban.

“Nos encanta recorrer el mundo divulgando ciencia, pero como todo, tiene sus ventajas e inconvenientes. Durante mucho tiempo nos quedamos con lo bueno, con todas esas familias que nos acogieron como a uno más. Todos esos mecánicos que nos ayudaron sin cobrarnos un peso, todas esas personas que nos abrieron las puertas de su casa de par en par. Todas los que nos ayudaron a organizar actividades y divulgar ciencia, todos esos héroes anónimos que con pequeños actos transforman sus comunidades y son un ejemplo a seguir”, cuentan Ana y Ángel haciendo referencia a un lindo final de etapa.

 

· MÁS INFO ·

WEBFACEBOOOKINSTAGRAM

 

 –  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –

 

#2. NICOLE Y PABLO | RUEDAS CON PATAS

Cambiamos la ubicación y nos trasladamos desde España a Chile para presentarles a Nicole y Pablo, dos médicos chilenos que, buscando una alternativa a la forma de vida tradicional, decidieron emprender un viaje cuyo objetivo esta vinculado al espacio de la salud.

>> EL INICIO

Nicole Morineaud y Pablo Valenzuela son los creadores del proyecto Ruedas con Patas. Los dos comparten profesión y pasión: son médicos -con distintas áreas de especialización- y aman viajar. Pero no están solos en esta aventura: los acompaña Yagan, su perro, “un mestizo mediano inagotable” de 4 años de edad, como lo definen los chicos.

viajar y emprender

El origen de todo este proyecto tiene sus raíces en la misma necesidad o en el mismo cuestionamiento por el que atravesamos la mayoría de nosotros. ¿Queremos vivir una vida en formato tradicional? Y cuando hablamos de esto, no nos referimos solo al “paso a paso” que nos inculcan desde niños y la forma en la que viene ordenada la sociedad por defecto desde hace años, que se va repitiendo casi mecánicamente.

La pregunta es si lo que elegimos lo deseamos realmente. Hay muchas, miles de personas en el mundo que eligen vivir en esta estructura y está muy bien, si es que uno lo elige realmente y disfruta el proceso de atravesarlo. Pero hay otros casos en donde esa elección no es la que hacen todos. Y muchas veces, el peso de vivir esas vidas no tienen que ver con lo que nosotros queremos realmente, sino que recae toda la necesidad y el deseo del otro sobre nuestras elecciones.

Son procesos, a veces, difíciles de atravesar. Hay muchas personas que tienen una presencia y un peso terrible de otros en sus vidas, sean sus padres o parejas y muchas veces, estas preguntas, no pueden ver la luz.

Pero no nos desviemos del tema, por que acá estamos contando la historia de Nicole y Pablo. Cuentan los chicos que una vez que finalizaron sus carreras universitarias y egresaron no se veían haciendo el camino clásico: cumpliendo con lo que se esperaba de ellos. Empezaron a plantearse la alternativa de salir del curso esperable de un médico recién egresado. Querían salir al mundo, recorrerlo y poder aportar su conocimiento –luego de tantos años de estudio- a quienes lo necesitaran.

Y así, el origen de todo esto: movidos por el interés de buscar algo más, combinando el viaje con su formación médica para poder ayudar, se lanzaron a vivir su viaje.

 

>> COMIENZA EL VIAJE

En el año 2017 apareció el medio en el cuál llevarían adelante su aventura: la ambulante. Una camioneta Chevy del año 1996 que, como su nombre bien lo indica, ofició de ambulancia en un pasado. Durante un año trabajaron en su remodelación y la dejaron lista para que sea su nueva casa, pero con cuatro ruedas. Y también por aquella fecha llegó Yagan, a quién incorporaron como un nuevo e imprescindible integrante del viaje.

La idea inicial era partir de Santiago –donde vivían- y llegar a su destino final: Alaska. Recorrerían el continente americano desde el extremo sur -en la Patagonia- hasta la nieve ártica de Alaska, mientras desarrollaban su proyecto: realizar atenciones médicas gratuitas por todos aquellos lugares que iban visitando.

  viajar y emprender

Así fue que a finales de 2017, partieron. Comenzaron ésta primera etapa del viaje con un “desvío” hacia el sur, donde realizaron 11.000 kilómetros desde el punto de partida hasta Ushuaia y su vuelta.

Atravesaron todo el centro de Chile con dirección sur. Llegaron a la Carretera Austral y volvieron a Argentina para ingresar a Tierra del Fuego y llegar a Ushuaia, una de las metas. De allí retornaron, fueron subiendo despacio por la mítica Ruta 40 de Argentina hasta la altura de Bariloche, donde cruzaron a Chile nuevamente.

Sobre finales del año 2018, aparecieron algunos problemas de goteras y hongos en la ambulante, por lo que decidieron volver a Santiago. Les venía muy bien una parada técnica para reorganizarse: había que modificar algunas cosas en la casa móvil y también querían dar los primeros lineamientos para encarar el próximo proyecto para cuando volvieran a la ruta.

 

>> VOLVER PARA PARTIR: EL PROYECTO RCP

Cuando volvieron a instalarse en Santiago, Nicole y Pablo pensaron en darle una vuelta más al proyecto. Definitivamente querían continuar con la aventura, convencidos que esta forma de vivir es la que eligen y les gusta. Pero sabían que tendrían que parar un tiempo para arreglar a la ambulante.

Entonces, se centraron en el proyecto. Se formaron como instructores de RCP (Reanimación Cardiopulmonar) acreditados y se propusieron el desafío de capacitar al menos a 1.000 personas –que no estén necesariamente ligadas al ámbito de la salud – en la próxima etapa del viaje rumbo al norte.

Para esto, adquirieron las herramientas e implementos necesarios para realizar los cursos. La empresa chilena Firex Ingeniería en Protección les entregó los fantomas: esos muñecos que se utilizan para los cursos de RCP. También, generaron una alianza con Salamandra, una organización internacional con 20 años de experiencia en la enseñanza de primeros auxilios, soporte vital básico y avanzado. Su filosofía radica en transformar la vida de las personas a través de métodos de aprendizaje vivencial. Son ellos quienes le permiten entregar las certificaciones a todas las personas que participan de los cursos.

 

Pablo y Nicole se plantearon como objetivo enseñarle RCP al menos a 1000 personas en el recorrido hacia el norte y hacerlo de forma gratuita. Es importante destacar que esta cruzada ya comenzó: lo realizaron con una comunidad de acupunturistas y con un grupo de mujeres, jóvenes y niños de Los Queñes, – un pueblo ubicado a 47 kilómetros al noroeste de Curicó – con muy buena acogida por parte de la población y los participantes.

 

 

>> ¿EN QUÉ ANDAN HOY?

Actualmente, Pablo y Nicole están en Santiago. Claramente la situación actual del Coronavirus no les permite movilizarse y, lamentablemente, la región metropolitana de Santiago es la que se encuentra más comprometida.

Además, hay que seguir atendiendo problemas mecánicos de la ambulante: la caja de cambios falló hace unos meses y aún no han podido solucionarlo. Todos los que tenemos casitas rodantes sabemos que dependemos en gran medida del tiempo que lleven los arreglos y que además queden bien hechos.

Entienden que continuarán en Santiago hasta que finalice el año y, si las cosas se acomodan, poder salir a la ruta y continuar el viaje, quizá no sea el destino Alaska como tal, pero el proyecto tiene mucho espacio para rodar.

*

· MÁS INFO ·

WEBFACEBOOOKINSTAGRAM

 

–  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –

 

#3. CRISTIAN DE PROYECTO LA COMBI ONLINE

Cristian Balestro es el cordobés que lleva a cabo y le pone el pecho al proyecto de La Combi Online: una propuesta social de cine móvil gratuito para poblaciones que no cuentan con salas o espacios de cine como también escuelitas rurales u hogares de personas mayores. Todo esto bajo la premisa de promover la inclusión social y la diversidad cultural.

viajar y emprender

El proyecto de la Combi Online comenzó en mayo de 2018 de la mano de Cristian y un amigo. Combina la pasión por el cine y viajar visitando sitios como escuelas o centros de atención para personas.

La perlita de esta propuesta es el móvil que los traslada: una kombi Volkswagen del año 86, celeste y blanca; que supo ser un gallinero cuando la compraron para restaurarla como casita y cine rodante.

 

>> LOS INICIOS

“La idea surgió casi por accidente en Cachi, una pequeña localidad salteña, una tarde en que los compañeros de ruta Cristian Balestro y Agustín Truccone decidieron proyectar una película desde el equipo con el que viajaban en el paredón de una capilla para matar el tiempo: «Un grupo de cinco niños nos pidió si podían quedarse y accedimos. Al día siguiente nos preguntaron si íbamos a pasar otra. No estaba en nuestros planes pero le dijimos que si. Horas más tarde la vereda se pobló de más chicos, padres, abuelos y vecinos que vinieron con sus sillas, mates y tortas a compartir el momento. En un instante, las risas invadieron la cuadra y comenzaron a resurgir anécdotas de quienes hacía añares no vivían una historia proyectada en grandes imágenes», contó Cristian en una nota que le realizaron para el Diario La Nación en enero de 2019.

 

>> EL PROYECTO

La propuesta surge, en principio, como respuesta a las ganas y la posibilidad de viajar. Aprovechando eso, los amigos que iniciaron este gran trabajo, pensaron en poder sumar su granito de arena y generar una acción de cambio. La motivación, la que permitió poner esto en marcha, fue la de viajar en combi por Argentina con un proyecto social.

Inicialmente pensaron en una biblioteca móvil, una gran idea que empezaron a replantearse cuando pensaban lo que sería llevar una cantidad de libros y material dentro de la combi, que además debía tener lo necesario para vivir dentro. La combi es práctica pero tampoco cuenta con un gran espacio. Allí apareció la idea de cambiar libros por películas y encontraron que era más óptimo almacenar una gran cantidad de películas en un disco rígido. Además, las películas cumplían un rol más fuerte para el encuentro y el espacio de compartir en conjunto.

viajar y emprender  viajar y emprender

El paso siguiente fue el de acondicionar la combi, utilizada como gallinero cuando la compraron. Una cocina de anafe, unos colchones y el equipamiento técnico: proyector, pantalla montable y parlantes. Estaba todo listo para comenzar su aventura.

El objetivo, claro desde el comienzo: promover, mediante una propuesta itinerante, la diversidad cultural y el fortalecimiento de la identidad a partir de la difusión de audiovisuales en proyección de formato cine en espacios no convencionales y en localidades y poblaciones del interior de nuestro país donde no hay salas de cine.

Y así comenzaron a rodar por la provincia de Córdoba.

En noviembre del 2018, La Combi fue seleccionada por la Fundación Nobleza Obliga como uno de los 10 mejores proyectos sociales innovadores del norte y centro del país entre 1150 postulados.

Hoy, con un gran camino recorrido, ya cuentan cuentan con un catalogo de más de 300 películas –las cuales tienen las licencias del INCAA- que se eligen coordinando con el contacto del lugar que van a visitar. Para esto Cristian les sugiere de acuerdo a la edad e interés del público lo que podría funcionar mejor.

viajar y emprender      viajar y emprender   

 

>> FINANCIACIÓN Y APOYO

A través de la autogestión, el proyecto pretende desarrollarse en diversas comunidades y apelando a diversos actores sociales: escuelas, universidades, centros culturales, plazas, clubes, hospitales, geriátricos, instituciones de personas con discapacidad, centros municipales, jardines de menores, penitenciarías y bibliotecas.

viajar y emprenderTodos los que tenemos una kombi sabemos que el mayor gasto está en el combustible: gasta mucha nafta y resulta ser un gran presupuesto. Todo el apoyo y la ayuda vinculado con el abastecimiento del combustible, es una gran colaboración para continuar con el desarrollo del proyecto. Por suerte, según lo que cuenta Cristian, la gente colabora muchísimo abriéndoles las puertas de sus casas para ofrecerles alojamiento y comida.

También, han recibido donaciones como fue el caso del proyector y las gomas delanteras del vehículo.

Si alguien está interesado, se puede colaborar a través de la página web de La Combi Online para quienes deseen contribuir tanto económicamente como también generando posibilidades y encuentros para llevar el proyecto. Además, recolectan ropa y alimentos no perecederos para distribuir en algunas de las instituciones que visitan.

 

 

*

El Proyecto La Combi Online no sólo es una apuesta para que muchos chicos, abuelos y sus familias puedan pasar una tarde diferente viendo una película, sino principalmente el hecho de juntarse y compartir; que fue lo que ocurrió en muchas comunidades que a las que Cristian visito. Generar espacios de encuentro que fortalecen la identidad de cada uno de esos lugares.

Cristian y su kombi llevan recorridos más de 7.000 kilómetros y muchísimos espacios donde proyectaron.

Durante el año 2019, 36 poblaciones de la provincia de Córdoba tuvieron oportunidad de vivir la experiencia del cine. Según especifico Cristian, “un 77,64% de quienes asistieron a los encuentros era la primera vez que veían una película en una gran pantalla o no habían ido al cine en los últimos cinco años.”

Hoy, sin contar la actividad del 2020 – que sin bien no fue mucha por que a partir del mes de marzo comenzó el tema del Coronavirus y el asilamiento- el proyecto lleva más de 100 proyecciones que alcanzaron unas 6.000 personas en más de 90 instituciones visitadas.

Y esto, es solo el principio. Las ganas de Cristian de ir por más contagian y  ya está pensando en lo que viene: continuar por Córdoba y poder llegar a visitar las 23 provincias de argentina.

 

 

· MÁS INFO ·

WEBFACEBOOOKINSTAGRAM | YOUTUBE

 

–  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –

 

#4. JULIETA Y LEANDRO | LA JUGANDERA MÁGICA

“…Conjugar según el diccionario quiere decir combinar varias cosas entre si, poner o decir, unir y enlazar… Conjugar me remite a la idea de jugar con y el juego es, a mi criterio central para poder enseñar y aprender con otros” (Leandra Bonofiglio)

 

viajar y emprender     

Con ésta frase nos encontramos al visitar la página web de La Jugandera Mágica, un proyecto autogestivo desarrollado por Julieta y Leandro.

Al emprendimiento de los chicos lo conocimos el año pasado, en una visita rápida y fugaz al Refugio Kombinauta de Walter en Mendoza. Nosotros íbamos con la idea de acercarle a Walter un presente por un repuesto que nos hizo llegar cuando estábamos arreglando la kombi en San Rafael. Repuesto que nos llegó a través de ellos, Juli y Lean, que estaban en casa de Walter cuando éste se encontraba en Buenos Aires.

Descubrimos su proyecto y a partir de allí, los seguimos en las redes sociales. Nos gustan mucho sus propuestas de juego y trabajo colectivo, las mismas que les van a gustar a ustedes cuando conozcan este proyecto llamado La Jugandera Mágica.

 

>> QUIENES ESTÁN DETRÁS DEL JUEGO

Julieta y Leandro son una pareja de educadores de Lavallol y Rosario, Santa Fe. Se conocieron en el año 2016 estudiando la Tecnicatura en Tiempo Libre y Recreación en el Instituto Superior ISTLYR de CABA.

viajar y emprender

Después de un tiempo juntos, empezó a latir fuertemente en ellos el deseo de conjugar dos propuestas que ambos tenían: ser “jugantes ambulantes” por un lado, es decir, invitar a jugar en parques y plazas proponiendo degustaciones de juegos. Y por otro, el deseo de viajar y llevar sus propuestas lúdicas por otro lados.

“Algo empezó a transformarse en nosotrxs. Problematizar nuestro tiempo, aprender con otrxs, cultivar nuestra creatividad y descubrir nuevas formas de sentí-pensar el mundo, nos llevó a crear una nueva forma de ser/estar/pensar la vida. Nos llevó a soñar La Jugandera”, expresado en las mejores palabras, las de ellos mismos.

 

>> Y ASÍ NACIÓ LA JUGANDERA MÁGICA

La Jugandera nace como una juegoteca itinerante en “movisiento”, término empleado por los chicos para referirse a su propio proyecto. El objetivo que los guía es el de proponer y expandir experiencias lúdicas y difundir la recreación como una herramienta potente y de transformación, sobre todo en el plano colectivo.

Juli y Lean querían ser “jugantes ambulantes”, para invitar y contagiar el juego. Para conocer e intercambiar diferentes saberes y experiencias con todos los que estén dispuestos a compartir estas maravillosas vivencias.

Cuando empezaron a proyectar este emprender lo imaginaban a bordo de una casa con cuatro ruedas que les permitiera vivir en MoviSiento.

Con manos a la obra, comenzaron a producir material lúdico: juegos y tableros, cajitas con sorpresas y a planificar encuentros donde compartir. Organizaron un primer encuentro, una “Tardecita Jugada” en El Barrio Cultural: un proyecto autogestivo y multiespacio cultural.

viajar y emprender 

Se le sumaron también las ferias, lugar para vender los juegos de mesa realizados por diferentes productores independientes del país, como también las salidas con un carrito para jugar en las plazas.

Al poquito tiempo de iniciada la propuesta, una nueva integrante llegó para sumarse a su aventura y con ella, nuevos aprendizajes. Karumbe, es su kombi Volkswagen del año 1986, la que supo ser una ambulancia utilizada por el cuartel de bomberos de Teodelina, una pequeña localidad del departamento de General López, provincia de Santa Fe. Hoy, se la puede ver con su color turquesa tan particular, con los banderines y papel picado de color pegado y ploteado.

A partir de allí, las próximas salidas y visitas comenzaron a hacerlas a bordo de la kombi, desplegando la juegoteca en espacios públicos y privados, en cumpleaños y escuelas.

Paralelamente, comenzó la producción del primer juego de mesa diseñado y desarrollado por ellos “Nació Popular” y el proyecto mutó y se transformó en lo que es hoy: una Editorial Con Juegoteca en MoviSiento.

 

>> COMIENZA EL VIAJE

El 24 de Septiembre de 2018, Juli y Lean ya estaban listos para salir a la ruta: cargaron a Karumbe de juegos, sueños y experiencias. Así, encararon una misión lúdica: generar espacios donde se garantice el derecho a jugar a lo largo y ancho del país.

Bajaron por la RN3 hasta Trelew, Chubut. Estuvieron en Puerto Madryn y subieron a Bahía Blanca con el objetivo de asistir al Encuentro Nacional de Juegos de Mesa que se llevó adelante en la ciudad. De ahí, se fueron rumbo a Neuquén para participar del 3° Encuentro Cultural de la Murga Piedra Libre. Después de unos cuantos días se fueron hacia Bariloche, a Neuquén nuevamente, Mendoza –donde se quedaron unos cuantos meses- y volvieron hacia Buenos Aires, Rosario y Córdoba.

viajar y emprender Proyectos Viajeros

Y así se fue dando su ruta, como un zigzag de arriba a bajo, de abajo a arriba. Una espiral en el que se mueven y hacia donde el movi-siento los lleva.

Este viaje que transitan no tiene límites de tiempo ni distancia, solo tiene un sueño: recorrer las 15.000 escuelas del país. Visitarlas para promover el encuentro y reencuentro con el juego, generando espacios donde poder expresarnos, vincularnos, aprender, compartiendo saberes y donde mirar la vida desde una actitud lúdica.

Por todo esto, es que en el camino también fueron mutando, cambiando y adaptándose. Hoy, proponen espacios lúdicos para la comunidad a través de los encuentros y visitas a instituciones, como también el desarrollo de su tienda que cuenta con material lúdico de su propia autoría.

 

>> JUGOTECA, EDITORIAL Y TIENDA

La Jugandera es un emprendimiento autogestivo, esto quiere decir que se sustenta y financia principalmente a través de la venta de sus propios juegos y de otros productos lúdicos realizados por productores de diferentes lugares de Argentina. Esto les permite, además, difundir la cultura lúdica y promover la industria local.

··· TIENDA

Los juegos se comercializan a través de la tienda online en su página web o son llevados por ellos mismos en su tienda ambulante móvil a bordo de la Karumbe.

viajar y emprenderEl “juego estrella” – y que también está a la venta- es “Nació Popular”: una evolución del tradicional “Piedra, Papel o Tijera” en formato de cartas. Fue creado en 2018 por ellos y en 2019 recibió el Premio Poncho como Juego de Mesa Argentino Categoría «Infantil» en el Encuentro Nacional de Juegos de Mesa realizado en Villa María, Córdoba.

Su tienda cuenta con más de 50 variedades de juegos para adquirir y poder divertirse compartiendo en casa. Es casi imprescindible pasar a darse una vuelta para ver toda la magia que hay allí, principalmente el prototipo desarrollado por ellos, Nació Popular.

 

··· JUGOTECA

Paralelamente, está la Juegoteca: un espacio donde a través de la lúdica y el juego se favorece el desarrollo integral de las personas. Con su propia juegoteca itinerante, los chicos buscan promover el encuentro-reencuentro con el juego, generando espacios donde poder expresarse y vincularse a partir de una actitud lúdica.

Visitan instituciones y cualquier espacio donde los inviten a desplegar el juego, como fiestas, eventos, reuniones, cumpleaños. Pero también lo hacen en el espacio público: intervienen calles, plazas, parques de forma espontánea y construyen un espacio para jugar y compartir con y por la comunidad.

Proyectos Viajeros  viajar y emprender    viajar y emprender

¿Y cómo funciona? Construyen una atmósfera lúdica: desplegan la juegoteca formando una zona de juegos con diferentes estaciones donde cada persona explora, transita, y juega de forma libre. Provocando también una instancia de juego colectivo y de reflexión sobre el jugar. Está compuesta por juegos de madera y más de 50 juegos de mesa modernos, novedosos y en su mayoría de productores nacionales.

Con diferentes temáticas estos juegos de mesa invitan a trabajar lo colectivo, la oralidad, la lectoescritura, la identidad, la expresión, lo afectivo, las emociones, la historia,  el poder de la palabra, lo poético, lo rítmico, la imaginación.

La jugoteca permite, en síntesis: crear, recrear y habitar otros mundo posibles.

 

>> ¿Y MIENTRAS TANTO?

Éste contexto de pandemia mundial encontró a los jugantes ambulantes en Buenos Aires, donde estaban de visita. Allí están a la espera de que el semáforo cambie de color para volver a la ruta y reencontrarse con la actividad lúdica en vivo.

Mientras tanto, como todos los tiempos de quietud sirven para poner orden y organización en el proyecto. Están embarcados en lo que se transformó la nueva modalidad de venta en tiempos de aislamiento: la venta online, encontrando ahí nuevas formas de sentirse cerca de los otros y seguir jugando.

viajar y emprenderAdemás, están participando en el programa de radio El Barrio Cultural, compartiendo todos los lunes un espacio de juego al aire en Radio Mosh.

En palabras de los chicos, “estamos tomando impulso para seguir cumpliendo nuestro sueño”. Este tiempo raro, de quietud, no significa que sea tiempo sin juego. Todo lo contrario, desde sus redes, Juli y Lean comparten cotidianamente juegos y tips, sobre todo los jueves donde se da el tan esperado “jueves de juegue”.

La Jugandera Mágica no es sólo su trabajo, es también, y principalmente la vida de Julieta y Leandro. Según ellos lo cuentan es “nuestra forma de ser, estar, pensar y transformar el mundo jugando”.

¡Por que el juego no tiene edad es que este proyecto nos incluye a todos, niños y adultos!

 

· MÁS INFO ·

WEBFACEBOOOKINSTAGRAM | EDITORIAL

 

–  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –  –

 

#5. JAIME Y DIANA | AL SON DEL CORAZÓN

A Diana y Jaime llegamos por la maravilla del contacto de las redes sociales. Para ser más exactos: ellos llegaron a nosotros, justamente mientras estábamos trabajando con este artículo de VIAJAR Y EMPRENDER, en la búsqueda de historias de proyectos viajeros en el camino.

Esta pareja de colombianos que llevan adelante el proyecto Al Son del Corazón viajan en “La Sonera” su camioneta Renault traffic que han armado como su casa de cuatro ruedas. Este año, el 2020, fue cuando por fin pusieron en marcha este proyecto que tiene mucho de sus profesiones y pasiones.

El objetivo: vivir las experiencias pedagógicas del camino a lo largo y ancho de América.

 

>> QUIENES PILOTEAN ESTE VIAJE

Diana y Jaime, junto a la compañía de su inseparable perrita Lula, son los tres tripulantes de la van que los lleva a vivir esta reciente, pero muy planificada aventura.

Diana es psicóloga de profesión, con un magister en Educación y Desarrollo Humano. Además complementa con su pasión por la biodanza. Jaime es técnico en teatro y licenciado en Filosofía y Letras. Promotor de lectura y escritura creativa y dinamizador de proyectos pedagógicos. Lula es su hermosa perrita criolla, “especialista en gozar la vida y dar amor”, tal cual la describen los chicos.

Ambos son de la ciudad de Medellín, pertenecientes al hermoso país que es Colombia. Antes de comenzar su viaje, ambos trabajaban en temas pedagógicos y de intervención psicosocial. Jaime, en un programa que promovía la investigación escolar y Diana en temas de acompañamiento psicosocial a mujeres.

Durante el último tiempo, algunas inquietudes surgieron y la búsqueda de nuevas posibilidades hizo que se plantearán el viaje como una oportunidad para repensar nuevas formas posibles de enfocar su trabajo vinculado a la educación. “Veníamos sintiendo que nos gustaba el trabajo que hacíamos con la gente, pero estábamos un tanto cansados de la institucionalidad y sus dinámicas centradas en las metas y factores económicos más que en el bienestar de la gente. Por ello decidimos apostar por un proyecto autónomo. Sentimos que las vivencias pedagógicas en movimiento podrían ser la respuesta a nuestras inquietudes y por eso, venimos rodando por ellas”, nos cuentan Diana y Jaime cuando les preguntamos acerca de cómo fue y por que tomaron la decisión de empezar esta aventura.

 

>> EL PROYECTO

Al Son del Corazón se trata de una propuesta itinerante desarrollada por Jaime y Diana. Son ellos quienes, a través de este proyecto pedagógico, invitan a otros y otras a participar de vivencias vinculadas al desarrollo del ser poniendo el foco en la vida misma. A través de técnicas como la biodanza, lectura, escritura y generando espacios vinculados a la creatividad se logra amalgamar “el ritmo del corazón con nuestros intuiciones, sueños y potencialidades”.

A través de esta propuesta promueven los encuentros en los que construyen una especie de laboratorio que les permite jugar y experimentar con las ideas, emociones, las palabras y el cuerpo. Un lugar donde encontrarse y encontrarnos con el otro, con el mundo y reconocernos como unidad.

Así fue que desde el primer día en que el viaje comenzó, allá por febrero del 2020, en que fueron transitando al son de corazones en red y de conexiones vitales, contactándose con personas, organizaciones, escuelas, instituciones, programas o empresas donde su propuesta tuviera interés y se dinamice a través de una economía solidaria, en donde a través de un aporte, y en la medida en que cada lugar pueda, se logre un intercambio por el trabajo realizado por Jaime y Diana.

Hasta el 16 de marzo -fecha en la que tuvieron que detener su viaje debido a la situación de Covid y el anuncio del comienzo de la cuarentena- han logrado realizar 16 vivencias pedagógicas en diferentes departamentos del país: talleres de desarrollo del ser con padres de familia, talleres de lectura y escritura creativa con niños y niñas, jornadas de escritura creativa con jóvenes, sesiones de biodanza con docentes de instituciones educativas y adultos mayores y también aulas abiertas de biodanza con Jóvenes.

 

>> EL VIAJE

El inicio de esta gran aventura comienza en Medellín, la ciudad en la que vivían Jaime y Diana.

Lo primero era conseguir el medio de transporte que los llevaría a recorrer esta aventura.

Luego de una búsqueda exhaustiva por toda Colombia apareció la van que decidieron comprar y empezar a restaurar. Tuvieron que viajar hacia Bucaramanga, al noreste del país, para ir a buscarla. Luego de las inspecciones de rigor supieron que esa era la elegida y se la llevaron de vuelta con ellos.

Así fue como empezó el proceso de camperizarla, de transformarla en su futura casa. Ellos hicieron el diseño y algunos detalles del interior y una empresa de Bogotá se encargo de armar la parte más grande. Con la furgo lista, el momento de partir estaba cerca.

El 2 de febrero de 2020 salen desde Medellín rumbo al suroeste antioqueño, departamento al que pertenecen. Fue en este sector donde realizaron las primeras vivencias pedagógicas en los municipios de Andes y Jardín.

Para que estos encuentros se pudieran dar, las redes sociales jugaron un papel fundamental en la generación de los contactos. “En Andes, por ejemplo, fuimos contactados por una persona que se enamoró del proyecto y fue creando algunos puentes para que pudiéramos llegar a la persona adecuada. En este caso fue una líder comunitaria, Angélica, quien realizaba un trabajo muy activo con personas del barrio, de la cuadra y hasta allí llegamos a realizar nuestra primera vivencia, fue muy significativo para nosotros porque fue en la calle donde se realizó. Con los niños dimos un taller de promoción a la lectura y con los padres de familia de los niños un taller de Biodanza.

Ya en Jardín nos dimos cuenta de que había un espacio cultural que nos llamó la atención, se llama “Casa tomada”, liderado por jóvenes que jalonan todo un movimiento cultural que involucra todo tipo de actividades. Nos pusimos en contacto y nos abrieron las puertas de la casa. Allí tuvimos la oportunidad de dar un taller de escritura creativa con jóvenes y un aula abierta de biodanza” nos cuentan Jaime y Diana de aquellas primeras experiencias.

 

Continuaron hacía el centro de Colombia dirigiéndose a la zona del eje cafetero y de allí hacia algunos municipios de los departamentos del Tolima, Huila y Putumayo, al sur del país.

La intención de esta pareja de educadores colombianos es la de continuar el recorrido por los diferentes países de Sudamérica, teniendo como primer objetivo llegar hasta Ushuaia. Finalizar esta primer etapa retornando a Colombia y dar comienzo a la segunda parte: pasar a Panamá para seguir el recorrido por centro y norte América hasta lograr llegar a Alaska.

 

>> LA SITUACIÓN ACTUAL

Era mediados de marzo cuando la situación con la pandemia del coronavirus empezó a tomar preponderancia de este lado del continente. Diana y Jaime se encontraban en Sibundoy, en el departamento de Putumayo, muy cerquita de la frontera con Ecuador.

Como primera medida, decidieron regresar un poco más de 600 kilómetros para pasar la cuarentena en el municipio de Circasia, en el Quindío, en una casa campestre que les prestaron, lugar en el que se encuentran actualmente.

Pero aunque no estén en movimiento, el proyecto de Al Son del Corazón continúa firme y vigente. Han tenido oportunidades de continuar con lo que les gusta y saben hacer. En alianza con la Fundación Taller de Vida -quienes trabajan por la niñez vulnerable en Colombia desde la atención psicosocial- han apoyado y trabajado en el diseño y la creación de contenido pedagógico para el concurso de cuentos «Ashajaa, escribiendo mi cuarenticuento»: una estrategia para que niños, niñas, adolescentes y jóvenes escriban sobre sus experiencias en la cuarentena.

Jaime, por su parte, ha dado charlas virtuales sobre estrategias de lectura y escritura con docentes de algunas instituciones educativas. Mientras que Diana está colaborando con programas de capacitación virtual en desarrollo humano. Pero además, y no menos importante, es que están aprovechando este tiempo para realizar un curso de formación en Educación Biocéntrica, una herramienta muy importante que les permite cualificar las vivencias pedagógicas que realizan.

También continúan estructurando las estrategias y el material que desarrollarán cuando se pueda volver a la ruta y al trabajo colectivo.

· MÁS INFO ·

FACEBOOOKINSTAGRAM

 

 

¡Gracias por acompañarnos a descubrir estos cinco proyectos viajeros!

 

*

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *