PROYECTO SOCIAL SANA LA TIERRA:

EMPRENDER EN PUEBLOS DEL INTERIOR

 

POR ANDRÉS

Desde que nuestro viaje a bordo de Cósmica comenzó, hemos tenido la posibilidad no solo de viajar por muchos rincones de nuestro país y países limítrofes, sino también encontrar y conocer muchísimos emprendimientos locales. Cada uno de ellos generando un gran impacto en las comunidades en donde se encuentran, sean productores enfocados al turismo, al desarrollo de un producto con mano de obra y materia prima local o servicios que brindan a la comunidad.

Así, fuimos descubriendo un universo que muchas veces no es tenido en cuenta si no son destinos turísticos. Por donde vamos, pueblos o ciudades, llevamos a cuestas nuestros #TalleresViajeros. Esto, como siempre contamos, nos permite vincularnos con los locales desde otro lugar, más participativo, en donde no sólo miramos “desde afuera”.

El Taller de Gestión para Emprendedores nos acercó a conocer productores locales que nos cuentan su realidad, sus problemáticas, pero sobre todo la parte más linda de emprender y comandar nuestro negocio, nuestra empresa o nuestro proyecto.

Proyecto Social Sana la Tierra

Hoy les contaremos sobre una propuesta comunitaria que nos gusto mucho y que merece y vale la pena mostrar para contagiar. Emprender no es fácil y si es en el interior, en pueblos alejados de grandes centros urbanos o turísticos, más. Por suerte hoy, ésta situación se está revirtiendo y hay muchas personas interesadas en retornar a lugares más pequeños donde hay mucho por hacer.

La siguiente historia tiene que ver con un Proyecto Social y comunitario llamado Sana la Tierra, un ejemplo sobre como emprender en pueblos del interior; en éste caso específico en una localidad llamada San Francisco de Bellocq, en la provincia de Buenos Aires.

 

>> PROYECTO SOCIALES

Comencemos con una aclaración acerca de a que nos referimos cuando hablamos de proyectos sociales.

Los emprendimientos o proyectos sociales son aquellos que tienen como objetivo principal dar solución a un problema social que se encuentra sin atención o que es posible de mejorar. Su fundamento es el de crear valor social y/o medioambiental.

Pero atención, no debemos confundirlos con proyectos que son amigables con el medioambiente pero cuyo objetivo final es la creación de valor económico, como puede ser por ejemplo una planta de energía eólica.

En septiembre del 2015 los países que son miembros de la ONU –Organización Naciones Unidas- adoptaron una serie de objetivos generales para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos.

Así dieron origen a los 17 Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS), que son los siguientes:

1. Fin de la pobreza 

2. Hambre cero

3. Salud y bienestar

4. Educación de Calidad

5. Igualdad de Género

6. Agua limpia y saneamiento

7. Energía asequible y no contaminante

8. Trabajo decente y crecimiento económico

9. Industria, innovación e infraestructura

10. Reducción de la desigualdad

11. Ciudades y comunidades sostenibles.

12. Producción y consumo responsable.

13. Acción por el clima.

14. Vida submarina

15. Vida de ecosistemas terrestres

16. Paz, justicia e instituciones sólidas.

17. Alianzas para lograr los objetivos.

 

Sí, ya lo sabemos. Cuando leemos muchos de ellos y vemos que varios de los estados de países firmantes de estos objetivos no cumplen siquiera el 1% es frustrante. Pero así lo han determinado.

En el caso de los emprendimientos o proyectos sociales que se declaren como tal deberían abordar uno o varios ODS en su objetivo social.

 

>> PROYECTO COMUNITARIO «SANA LA TIERRA»

“Sana la tierra” es el nombre que le dieron Federico Barroso Lelouche y Laura Parraquini al emprendimiento social y comunitario que comenzó allá por mayo del año 2013 en San Francisco de Bellocq. Se trata de un pueblito de alrededor de 600 habitantes, ubicado en el sur de la Provincia de Buenos Aires (Argentina) perteneciente al partido de Tres Arroyos, ciudad de la que son oriundos Fede y Laura, sus impulsores.

A los chicos los visitamos a principios del año 2019, cuando se pusieron en contacto con nosotros para invitarnos a visitar la escuela del pueblo. En esos días nosotros estábamos de paso por Tres Arroyos y no lo dudamos, nos fuimos para allá. Nos recibieron en la Escuela Nº 22 los niños junto a los profes y su bibliotecaria, María, que también formo parte de la invitación para que vayamos a charlar con los chicos y hacer el taller de Geografías Imaginarias.

Proyecto Social Sana la Tierra

Así fue como nos enteramos del trabajo que se estaba desarrollando en el pueblo y del proyecto social que los chicos impulsaron.

Fede es licenciado en actuación y Laura es licenciada en Terapia Ocupacional. Ambos, además de sus profesiones tienen múltiples intereses vinculados al ámbito social y cultural. Hace más de 20 años que llevan adelante Cuentos en las Orejas donde narran y realizan sus espectáculos a bibliotecas, escuelas y en todos los sitios donde haya orejas con ganas de escuchar, como ellos cuentan. Además escriben sus historias y tienen su sello editorial bajo el cual las editan.

En su aspecto multifacético también estudiaron permacultura en el Instituto Argentino de permacultura GAIA, lo que les permite hacer una labor docente enfocada en el trabajo de huerta, reciclaje, compostaje y demás.

Cuando les pregunté acerca del proyecto que desarrollan, me contaron que lo que a ellos los motiva es la sensibilidad social: la posibilidad de vivir en un mundo mejor y para ello, hay que empezar por casa, es decir, en San Francisco, el pueblo donde viven junto a sus hijos.

 

EL PROYECTO

El proyecto de “Sana la Tierra” está concebido por ellos como un plan estratégico a largo plazo que comprende propuestas colectivas de trabajo y aprendizaje para fortalecer el tejido social y mejorar la calidad de vida de toda la comunidad. Abordan problemáticas sanitarias y socioculturales que son habituales en todos lados y algunas que son particulares de la región y del pueblo. Por su formación, se enfocan en las distintas áreas que contábamos: permacultura, arte, comunicación y terapia ocupacional.

El hecho de vivir en el lugar donde ellos desarrollan y llevan a cabo el proyecto, los ayuda a ir detectando nuevas necesidades y propuestas que se van adecuando a lo que necesita la comunidad.

Proyecto Social Sana la Tierra  Proyecto Social Sana la Tierra  Proyecto Social Sana la Tierra

Pero para que este emprendimiento funcione es importantísimo el apoyo de todo el pueblo, ya que si bien los chicos son del partido, no son de la misma ciudad. Viven allá hace muchos años y están super integrados a la comunidad, la misma que los empuja y acompaña en cada una de sus propuestas.

Finalmente, es la misma sociedad la beneficiaria directa de todo lo que va logrando el proyecto. Apoyados, claramente, por otras instituciones que también sostienen la labor social como la Biblioteca Popular, la Escuela (Primaria y Secundaria) y el Centro de Jubilados. De esta formas pueden cubrir lo que atañe a cada rango etário.

Los desafíos van creciendo en conjunto con la comunidad, adaptándose a las distintas necesidades que se van presentando.

 

FINANCIACIÓN

Una de las dudas más recurrentes sobre los emprendimientos sociales tiene que ver con su sostenibilidad financiera, es decir de que forma obtienen recursos para llevarlos adelante.

En éste caso, los chicos nos cuentan que sus fuentes de ingresos se dan de forma rotativa (no constantes), de entidades estatales: municipalidad, provincia y nación, como así también aportes propios y de asociaciones civiles como son: la Biblioteca Popular, Asociación de Fomento, Centro de Jubilados. Solo eventualmente han tenido algún aporte de entidades privadas.

Proyecto Social Sana la Tierra Proyecto Social Sana la Tierra

Para tener en cuenta, los proyectos o emprendimientos sociales pueden tener dos fuentes de ingreso: por un lado aportes tanto privados como públicos o a través de la venta de sus productos, en caso de que lo tengan.

Un ejemplo de esto último puede ser la empresa XINCA Argentina, ellos reciclan neumáticos y ropa de trabajo para transformarlo en eco-zapatillas. Los trabajadores son exclusivamente ex presidiarios. De esta manera cumplen un rol social al otorgar fuentes de empleo a personas que suelen ser excluídas del sistema laboral formal y además, apoyan al medioambiente reciclando y reutilizando material en desuso. Su fuente de ingresos, en este caso, es la venta de zapatillas.

Otro ejemplo que se puede tomar en cuenta es BALLON.ORG. Se trata de una organización chilena enfocada al área de los servicios: entrega capacitaciones integrales a emprendedores de zonas rurales. En este caso, sus recursos provienen de convenios con universidades como también de los mismos usuarios que trabajan en los programas.

 

*

 

Estos proyectos sociales que involucran a toda una comunidad son los que más nos gustan conocer. El impacto que logran en el lugar donde se desarrollan y la forma en la que todos los beneficiarios participan para poder lograr los objetivos son historias que valen mucho la pena contar.

En el interior, en todos los “interiores”, están pasando muchas cosas. De a poco, muy lentamente, comienza a darse el proceso inverso al que se daba hace unos años atrás en donde las personas se iban de los pueblos en busca de oportunidades en la gran ciudad. Hoy, esto se revierte: las personas comienzan a priorizar su calidad de vida en entornos donde estan en contacto con la naturaleza, por sobre la vida en las grandes urbes. Para esto, es impresicindible integrarse en aquellas comunidades a las que se quieren trasladar: nada mejor que un proyecto o emprendimiento social para crear un nexo, un puente y plantear una mejora en algun ámbito en particular.

Si tienen ganas de saber más sobre este proyecto o ponerte en contacto con los chicos, les dejamos los datos para que puedan hacerlo:

 

INSTAGRAM | YOUTUBE

 


 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *