Por Andrés

A pesar de que mis papás viven al lado del estadio de Colo-Colo, y en donde viví una parte importante de mi vida, nunca había ido a visitar el museo inaugurado en el año 2009. Ahí se podía ver, en vivo y en directo la rica historia del club: copas, equipos, camisetas, datos históricos. Todo lo que un fanático del fútbol e hincha de Colo-Colo podía esperar.

Siempre pensé que no se había dado la oportunidad, y el momento adecuado sería otro. Por diversos motivos viví fuera de Santiago, hasta que finalmente me radiqué en Argentina, haciendo mas complicado mi afán de conocer el museo. Mis visitas a Santiago eran de índole familiar y por un tiempo acotado, impidiéndome realizar otro tipo de actividades.

 

Cuando comenzamos la aventura de recorrer Latinoamérica a bordo de Cósmica, nuestra VW Kombi del año 87, decidimos que una de nuestras paradas sería Santiago de Chile. Sabía que era la oportunidad ideal para visitar el museo y de paso, Victoria y Cósmica conocieran el estadio y se empaparan de la mística de Colo-Colo, el club de mis amores.

 

Instalados en Santiago, nos contactamos con el encargado del Museo de Colo-Colo el cual nos invitó a vivir la experiencia de realizar “El Paseo Monumental + Museo”. Coordinado el día y la hora de la visita, prepare la camiseta, limpiamos a Cósmica y partimos a la Ruca. Yo estaba enajenado, era un niño disfrutando con su pelota nueva.

 

Trate de aprovechar al máximo los 90 minutos que estuvimos en el estadio. Como en cualquier partido de fútbol, los primeros minutos fueron de estudio y reconocimiento del terreno, para luego desplegar toda mi artillería de fotos y videos. El calor era agobiante, lo que hizo que todo fuera un poco más lento en los minutos finales del primer tiempo. El medio tiempo realizado en la sala de prensa nos vino, en el momento exacto. Descansamos unos segundos, compartimos con los demás participantes y nos dirigimos a la cancha principal. A disputar el segundo tiempo del recorrido.

Salir por el túnel de campeones es una de las mejores vivencias que he tenido, por un momento pensé que caminaba junto a: Marcelo Pablo Barticciotto, Esteban Paredes, Marcelo Espina, Chamaco Valdés, Cua Cua Hormazábal y todos los ídolos del equipo, que nos han emocionado en el paso de los años. Al pisar la cancha salude a las tribunas, imitando a los jugadores del equipo profesional. Pude pisar el pasto e imaginar cómo celebraría un gol. Como todo crack, me cambiaron faltando 5 minutos para terminar el partido, y así recibir los aplausos del público.

Sentado en el banco de suplente, descansé unos segundos y pude apreciar que es uno de los mejores lugares donde ver un partido. En los descuentos subimos por las graderías para recibir, de forma más cercana, el apoyo del público. Una vez finalizado el partido nos dirigirnos a la salida, nos subimos a Cósmica y nos fuimos a casa. La labor estaba cumplida, el museo había sido conocido, fueron 90 minutos de emoción y fútbol.

El Museo + Paseo Monumental es un recorrido por las instalaciones del estadio: museo, graderías, canchas de entrenamiento, memorial de David Arellano, sala de prensa, túnel a la cancha, cancha principal y bancos de suplentes. Todo acompañado de un guía el cual nos va contando la historia del club y nos despeja cualquier duda que tengamos. Es un excelente panorama para toda persona nacional o extranjera que le apasione el fútbol.

Les recomiendo que si van en verano lleven bastante agua, un gorro y ropa fresca por que hace bastante calor.

El estadio cuenta con estacionamientos exclusivos para el museo, también pueden llegar en Metro bajando en la estación Pedrero de la línea 5.

Acá les dejo el link donde podrán ver horarios y precios.

http://www.colocolo.cl/estadio-monumental/museo-colo-colo/horarios-y-precios/

Le agradecemos a todo el equipo que trabaja en el Museo Colo-Colo por el excelente trabajo que realizan, nos hicieron pasar un grato momento.

Además, les dejo el link de mi post Colo-Colo: Valiente, Fuerte y Grande, el cual cuenta mi relación con el equipo más popular de Chile.

 

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