Por Andrés.

Cuando era niño, y conocí el estadio Azteca. Me quedé duro, me aplastó ver al gigante, de grande me volvió a pasar lo mismo.

Andrés Calamaro, Estadio Azteca.

Como todo en la ciudad de México, el estadio Azteca es un gigante, dentro de una ciudad gigantesca. Es uno de los pocos estadios en donde se han jugado 2 finales mundialistas. Tuvo la suerte de ver coronarse a los dos mejores jugadores de la historia del fútbol: Pelé y Maradona. Es la casa del Club América de México, el más popular del país.

En sus pastos además de albergar partidos de 2 mundiales (1970 – 1986), se han realizados peleas de boxeo, recitales, partidos de la NFL y juegos olímpicos. Es un estadio que traspasó las fronteras del fútbol.

En el mundial de 1970, se considera que estuvo el mejor equipo de todos los tiempos, el Brasil de Pelé. Era un equipo extraordinario que contaba con 5 jugadores n°10 (volante de creación). Pelé, Gerson, Tostao, Rivelino y Jairzinho. Era necesario que todos esos n°10, asumieran funciones distintas a las de sus equipos, por el bien de la selección. El encargado de ordenar estas piezas, fue Mario “Lobo” Zagallo, histórico jugador de la selección brasilera. Con la que había conseguido los campeonatos mundiales de Suecia 1958 y Chile 1962, como jugador.

Brasil arrasó en ese mundial, ganando todos los partidos, marcando 19 goles y recibiendo 7. En ese torneo, Brasil se quedó para siempre con el trofeo Jules Rimet, debido a consagrarse por tercera vez campeón mundial. El jogo bonito tuvo su máxima expresión en ese campeonato mundial.

“Cuando llegó la Copa nos encontramos todos n°10. Entonces tuvimos que adaptarnos para poder jugar juntos. Y todo salió a la perfección: conformamos la mejor delantera de la historia del fútbol brasilero y creo que del mundo”. Jairzinho, integrante de ese equipo.

16 años después, luego de que Colombia desistiera de albergar el mundial de 1986 por no lograr con las exigencias de la FIFA, México se convierte en el primer país en albergar por segunda vez una copa mundial.

El mundial de 1986, Diego Maradona llega a la cima del fútbol, conduciendo y capitaneando a la selección Argentina, logró consagrarse por segunda vez campeón mundial.

 

Pero hay dos hitos que unen a Maradona con el Estadio Azteca. La mano de dios y el gol del siglo. Ambos ocurrieron en el mismo partido y en el mismo arco. Peter Shilton, fue el arquero inglés que recibió ambos goles, con los cuales Argentina vencía 2 x 1 a Inglaterra accediendo a las semifinales.

Otro ícono es el relato del locutor Uruguayo Víctor Hugo Morales, del gol del siglo.

…la va a tocar para Diego, ahí la tiene Maradona, lo marcan dos, pisa la pelota Maradona, arranca por la derecha el genio del futbol mundial, y deja el tercero y va a tocar para Burruchaga…Siempre Maradona, Genio, Genio, Genio, ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta… y Goooooool… Gooooool… ¡Quiero llorar! ¡Dios santo! ¡Viva el futbol! ¡Golazo¡ ¡Diego¡, ¡Maradona¡. Es para llorar perdónenme… Maradona, en una corrida memorable, en la jugada de todos los tiempos…barrilete cósmico… ¿de que planeta viniste? Para dejar en el camino tanto inglés, para que el país sea un puño apretado, gritando por Argentina…. Argentina 2 – Inglaterra 0… Diego, Diego, Diego Armando Maradona… Gracias dios, por el futbol, por Maradona, por estas lágrimas, por este Argentina 2 – Inglaterra 0…

Unas de las cosas que me intrigaba y quería investigar era la relación que tenía Carlos Reinoso, El Maestro, con el estadio Azteca. Reinoso era un talentoso mediocampista chileno, jugador del Audax Italiano, la selección chilena, América de México y Neza de México.

Me acordaba de conversaciones con mi papá y mis tíos en donde ellos contaban la calidad de este jugador y de cómo le había convertido un gol con la mano a Colo-Colo y nos había amargado las tardes en múltiples ocasiones. Siempre se preguntaban por que nunca Colo-Colo lo había comprado para hacer dupla en el medio campo con Francisco Valdez.

Era un jugador admirado por toda la gente de esa época, a pesar de no jugar en uno de los clubes más populares de Chile.

En el año 1970 emigra al América de México, equipo en el cual es considerado el mejor jugador de la historia. Siendo campeón como jugador y director técnico. Usaba el n° 8, al igual que el Chavo del 8, en algunos capítulos de la serie el chavo hace referencia a reinoso, un mediocampista del américa.

El túnel n°8 del estadio Azteca lleva su nombre en honor a todo lo que le otorgó al equipo. A pesar de ser un mediocampista, era goleador, y realizaba goles de todas las formas: rabona, palomita y de media cancha. Siendo el estadio Azteca, testigo presencial de sus obras.

Es un verdadero crack, que es muy poco reconocido por las actuales generaciones del país, es muy probable que por ese motivo Carlos Reinoso nunca más volvió a Chile y adopto México como su patria donde es un ídolo.

Reinoso jugó el mundial de Alemania 1974 al cual Chile clasificó de la manera más polémica que podría existir. Luego de clasificar al repechaje, se debía definir el cupo mundialista contra la Unión Soviética, una ironía debido a que unos días atrás Chile había sufrido un golpe de estado (11-09-1973), derrocando al Presidente Salvador Allende. Carlos Reinoso no pudo viajar debido a los problemas políticos que implicaba ese partido, su equipo no le permitió abordar el avión.

A pesar de no contar con Reinoso en el partido, Chile logra sacar un empate en Moscú. El partido de revancha no se jugó debido a que la Unión Soviética se reusó a jugar el partido en el estadio Nacional de Chile, debido a que era ocupado como centro de detención clandestino. Perdieron el partido, pero moralmente lo ganaron.

Carlos Reinoso, jugó en uno de los estadios históricos del fútbol. Lugar permitido sólo para gigantes, que vio coronadas las carreras de Pelé y Maradona. Él se ganó ser un gigante que se pasea en el estadio como en el patio de su casa, y cierra la puerta por dentro, es el dueño del Estadio Azteca.

Como dice el Chapulín Colorado “Lo sospeche desde un principio”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *