Este debió ser mi primer post del blog “Fútbol por Actores Secundarios”, pero por algún motivo no me animaba a escribirlo.

A fines del año 2016 fuí de visita donde mis papás en Chile. Su casa se encuentra a un costado del Estadio Monumental David Arellano, el estadio de Colo-Colo, o la ruca como la llaman coloquialmente sus hinchas.

Toda mi juventud e infancia viví al lado del estadio, aunque en los primeros años de mi niñez el estadio no se había terminado (Fue terminado e inaugurado por segunda vez en el año 1989 conmemorado con un partido amistoso entre Colo – Colo y Peñarol de Uruguay). Las canchas de entrenamiento del plantel profesional y de las series inferiores se encontraban a escasos pasos de mi casa.

En un inicio el predio de Pedreros (Estadio más canchas de entrenamiento) no estaba enrejado en su totalidad, por lo que junto a mi papá, hermano y algunos amigos íbamos a jugar a alguna cancha que se encontrara vacía, idealmente las de al lado de la Av. Exequiel Fernández. Ahí cada uno imaginaba que era algún jugador del plantel profesional: Guillermo, mi hermano mayor, era Rubén Martínez: exquisito delantero llegado de Cobresal con el cartel de Goleador. José Miguel, un gran amigo de la infancia, era Miguel Ramírez: el popular Cheíto, aguerrido defensa central proveniente de la cantera del club. Por mi parte era el Pájaro Rubio, puntero derecho que había sido vendido hace algunos años al Bologna de Italia  y con el dinero recibido por la transferencia se terminaría de construir el anhelado estadio.

Colo-Colo lleno de sueños mis primeros años, donde me imaginaba vistiendo la camiseta blanca, gambeteando rivales y celebrando mis goles en un estadio monumental lleno. Pero al igual que el escritor uruguayo Eduardo Galeano, yo era un crack sólo por las noches, cuando soñaba, al despertar me encontraba con la realidad de ser sólo un gran aficionado por el fútbol y un jugador del montón que jamás podría haber llegado a la primera división.

Las alegrías y decepciones que conlleva ser hinchas de algún equipo, marcan el carácter de éstos, en mi caso hay de capítulos que guardo y recuerdo a veces con euforia o tristeza.

La alegría más grande de todo hincha de Colo-Colo, es la obtención de la Copa Libertadores de América en el año 1991 venciendo en la Final a Olimpia del Paraguay – Cabe destacar que el primer torneo de campeones del continente lo organizó Colo-Colo en el año 1948 ganada por Vasco da Gama de Brasil-.

Otra de las grandes alegrías, fue el campeonato del año 2002, el campeonato de la quiebra, a fines del año 2001 debido a malos manejos administrativos por parte de algunos dirigentes llevaron a la quiebra al club más popular de Chile.

Pero el circo del fútbol debía seguir y había que encarar el torneo con jugadores formados en el club y liderados por dos símbolos de la época Marcelo Pablo Barticcioto, el 7 del pueblo, y por Marcelo Espina, que terminaría siendo el gran caudillo de ese equipo. El DT del equipo, otro histórico Jaime Pizarro capitán y campeón de la copa Libertadores de América del año 1991 voz autorizada y respetada por todo el plantel.

Todos los jugadores jugaron por amor a los colores, por la gloria y por trascender en el club. Muchos de ellos aceptaron reducción en sus sueldos y otros continuaron con sueldos de juveniles, pero nada les importo para lograr un título con tintes históricos y que a comienzo de temporada se veía lejano y el medio futbolístico sólo pensaba que ese equipo lucharía por mantener la categoría. Esos jugadores nos demostraron que representar a Colo-Colo era lo más importante.

La última gran alegría, que completaría mi podio es el campeonato del año 2006, campeón en tú cara. En una final infartante definida por penales contra Universidad de Chile – Clásico rival – capitaneada por el gran Marcelo “Matador” Salas. Ese equipo era de exquisita técnica y de maravilloso juego y que es la base de la actual selección chilena que ha logrado consagrarse como las más exitosa de todos los tiempos. Bravo, Vidal, Fernández, Valdivia, Suazo eran parte de ese extraordinario equipo que logro armonizar Claudio Borghi.

Pero como todo hincha, hay muchas decepciones en nuestro derrotero algunas de ellas traspasada por nuestros padres como la final perdida de la Copa Libertadores del año 1973 contra Independiente de Avellaneda de Argentina. Ese equipo contaba con grandes jugadores y fue capaz de retrasar el golpe de estado del 11 de septiembre de ese año. Se comentaba que el dictador Augusto Pinochet, fanático hincha del club retraso la fecha del golpe de estado hasta que finalizara la participación de Colo-Colo en la Copa. Luego se vinieron 17 años oscuros para Chile bajo la más cruel dictadura militar encabezada por el dictador Augusto Pinochet.

Una de las decepciones que me tocó vivir, fue la final perdida de la copa sudamericana del año 2006, contra el Pachuca de México. Ese campeonato lo seguí íntegramente con mi familia, amigos (algunos de Universidad de Chile), en la casa de mis viejos éramos alrededor de 15 personas que seguimos toda la campaña y que no logro coronarse campeón cuando todo estaba dado para que así fuera.

Siempre han sido más alegrías que penas, el simple hecho de juntarse con amigos a ver un partido o a conversar sobre el resultado de éste implica en sí mismo una alegría. Por qué ser hincha de Colo-Colo, elimina los problemas políticos, sociales o del algún tipo de credo. Todos tenemos un punto en común que trasciende esos aspectos de nuestra vida, el amor por los colores blanco y negro de nuestro equipo. Actualmente sigo los partidos a través de la radio cooperativa (por internet), e imagino el estadio lleno y a los jugadores entregándose en un 100% por nuestro equipo, me hace sentir más cerca de mi familia y amigos. Sé que en algún momento las charlas del día lunes volverán, y debatiré sobre el resultado del partido y cómo podríamos arreglar el equipo para el próximo encuentro.

Además algo que me motiva en esta nueva experiencia de vida, la de vivir viajando, es encontrar Colocolinos en distintos países con los que pueda compartir historias y brindar a la salud de Colo-Colo.

Algunas definiciones personales:

  • Persona y Jugador más relevante de la historia: David Arellano, fundador y primer capitán del Club, además es nuestro primer mártir al morir en la cancha defendiendo los colores de Colo-Colo.
  • Mejor jugador de la historia: Marcelo Pablo Barticciotto, el 7 del Pueblo, autor del gol triste, campeón de la copa libertadores del año 1991 y de 7 torneos nacionales.
  • Mejor Equipo: Colo-Colo 1991, campeón de la Copa Libertadores de ese año, además Tricampeón del torneo 1989,1990,1991.
  • Última gran alegría: Título n°30, con Esteban Paredes como gran estandarte.

Equipo de todos los tiempos.

Arquero (1): Roberto Rojas.

Lateral Derecho (2): Lizardo Garrido.

Primer Central (3): Humberto Cruz.

Segundo Central (5): Miguel Ramírez.

Lateral Izquierdo (4): Javier Margas.

Volante de Contención (6): Jaime Pizarro.

Volante Ofensivo (8): Enrique Hormazábal.

Volante Ofensivo (10): Francisco Valdez.

Puntero Derecho (7): Carlos Caszely.

Centro Delantero (9): Esteban Paredes.

Puntero Izquierdo (11): Marcelo Barticciotto.

DT: Mirko Jozic.

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